Planificación Fiscal. Reserva la parte de tus ganancias que tendrás que pagar mañana.

Planificación Fiscal

Por lo general habrás oído la expresión “Planificación Fiscal” referida a técnicas agresivas que utilizan en las empresas para minimizar, o diferir su carga tributaria, mediante la toma de una serie de acciones de manera preventiva y anticipada. Y en general es de esto mismo de lo que te vengo a hablar hoy, pero referido a ti como individuo. Algo más de andar por casa, más doméstico, pero igualmente necesario y efectivo.

Si eres inversor y haces las cosas bien, seguramente estarás ganando dinero. Bien hecho!!! Mucha gente piensa, especialmente los que operan con criptomonedas, que están exentos de tributar ante hacienda y de pagar impuestos. Error!!!!. Toda ganancia, sea invirtiendo en crypto o en cualquier otra cosa debe declararse y pagar los impuestos correspondientes, que varían dependiendo de los países y de la época que vaya tocando en cada caso. Si quieres saber más sobre la Fiscalidad de los criptoactivos en España te invito a visitar nuestra sección de Criptofiscalidad.

Una vez tenemos claro y aceptamos esto anterior (lo sé, a nadie nos gusta…, pero es lo que hay), lo siguiente es estar preparados para el momento en que nos toque incluir nuestras ganancias en la Declaración de la Renta.

¿Pan para hoy, hambre para mañana?. Planifica!

Como sabes, la vida se basa en hacer planes. Desde los estudios que elegimos hasta el presupuesto que manejamos cada mes, existen muchos aspectos que pueden planificarse para sacarles el mayor rendimiento posible. Y los impuestos, que solemos considerar algo especialmente estático e inamovible, no son una excepción.

La planificación fiscal es un concepto bastante desconocido, a pesar de que puede llegar a ofrecer un gran rendimiento. Normalmente asociamos el término planificación con nuestros ingresos, nuestro ahorro o incluso nuestro patrimonio, pero muy pocas veces con los tributos.

Por lo genera solemos prever cuánto vamos a ganar y cuánto vamos a gastar para ajustar nuestra economía familiar y anticiparnos a posibles problemas. Sin embargo, no solemos tener en cuenta cómo pueden influir los impuestos en las decisiones que tomamos.

Pues, de eso se encarga precisamente la planificación fiscal: de conocer a fondo nuestro propio panorama tributario y optimizar su impacto en nuestra economía. Como todos somos susceptibles de beneficiarnos de ella, merece la pena conocer en qué consiste y algunas claves para sacarle el máximo rendimiento. Veámoslos:

Planificación no es evasión

La palabra «fiscal» provoca recelo e incluso rechazo cuando se aplica a todo lo relativo a los impuestos. Por eso, considero que además de contar en qué consiste la planificación fiscal, es interesante apuntar en qué no consiste.

La planificación fiscal no tiene nada que ver con la evasión fiscal. Planificación y evasión son conceptos totalmente distintos: el primero siempre actúa dentro del marco legal, mientras que el segundo tiene como objetivo evitar de forma ilícita el pago de impuestos. La planificación fiscal, por su parte, consiste en evaluar la influencia que tienen sobre nuestra economía los impuestos que nos afectan y cómo actuar conforme a ese conocimiento para que su impacto sea el mínimo posible. Todo ello, siempre desde dentro de la legalidad vigente. En definitiva no es más que analizar qué ingresos o bienes tenemos, cuáles son nuestros gastos y decidir qué acciones pueden ayudarnos a optimizar la carga fiscal asociada a los mismos, tanto a corto como a largo plazo.

Objetivos de la planificación fiscal

El objetivo principal que persigue la Planificación Fiscal es evitar que no nos pase como a muchos inversores que ganan muchísimo, pero se lo gastan todo de manera inmediata. Todo ello, sin tener en cuenta que en unos meses o semanas les tocará pagar la parte de impuestos correspondientes. Y cuando llega el momento, como lo gastaron todo, tienen que pedir prestado o vender sus activos (criptomonedas por ejemplo) a pérdidas o a un precio inferior al que les gustaría, por el simple hecho de no haber hecho una correcta planificación fiscal.

Claves para planificar bien nuestros impuestos

Si conocemos a fondo los impuestos que nos afectan y planificamos por adelantado cada uno de ellos podremos alcanzar un ahorro importante. Básicamente, a las personas físicas residentes en España nos afectan tres impuestos —el de la Renta o IRPF, el Impuesto sobre el Patrimonio y el de Sucesiones y Donaciones—, aunque pueden ser muchos más en función de las circunstancias de cada uno de ellos.

Casi todos los tributos son planificables y las acciones que decidamos llevar a cabo pueden afectar tanto a uno como a varios de ellos. Esta es una de las bases de una buena planificación fiscal: es necesario tener en cuenta todos los impuestos que nos afectan y no contemplarlos como compartimentos estancos. Es algo imprescindible para acceder a los beneficios de esta práctica.

También hay que tener en cuenta los territorios que afectan a cada impuesto. Conviene tener en cuenta las bonificaciones y posibles deducciones de cada territorio para tomar las decisiones adecuadas.

La constancia en la planificación para optimizar al máximo el pago de impuestos, maximizar las deducciones a que tengamos derecho, así como contar con información exhaustiva y actualizada sobre la actualidad fiscal son otras buenas prácticas que nos ayudarán con nuestra planificación fiscal.

La anticipación también es otra clave. Para mí la principal. En el caso de los impuestos anuales, como el IRPF o el de Patrimonio, lo mejor es estudiar con antelación cada ejercicio y decidir las acciones oportunas, y no esperar al final del mismo para tratar de efectuar correcciones de manera apresurada. En definitiva, lo más inteligente siempre es planificar. También con los impuestos.

Estrategia de planificación de impuestos

Una vez visto lo anterior, veamos con ejemplos como aplicar una correcta estrategia de planificación Fiscal:

1.- Calcula el impuesto a pagar antes de ejecutar una venta con ganancias.

Supongamos que compraste 1 BTC cuando este costaba 20.000€ y planeas venderlo el 31/12/2021 cuando este alcanza (es un ejemplo ficticio con números redondos para hacer entendible la operativa) los 100.000€. En este caso tu beneficio (diferencia entre precio de compra y de venta) serían 80.000€, que es por lo que debes tributar. Esos 80.000€, según la regulación actual, tributan al 23%, por lo que solo por esta operación, te tocará pagar 18.400€ a Hacienda. El resultado es que aunque la venta de 1 BTC te reportara 100.000€, en realidad tu solo deberías contar como líquido los 81.600€ que quedarían a restar el 23% (18.400€) que en Junio de 2022 deberás pagar a Hacienda.

En este caso lo importante es reservar, no tocar esos 18.400€. Contar como si no los tuvieras, ya que en Junio te tocará pagarlos y si los gastaste, tendrás que sacarlos de otro lado. Para eso se hace la planificación Fiscal.

2.- Adelantar o retrasar la ejecución de una operación en función de otras pérdidas o ganancias.

Una vez calculado lo que supondría, en cuanto a impuestos, ejecutar la venta con beneficios del ejemplo anterior, puede que nos interese posponer la ejecución de dicha operación para el año siguiente, o bien continuar con la idea de ejecutarla en este mismo año. Esto depende de si tienes pérdidas declarables en los 4 últimos ejercicios fiscales, o si por el contrario tienes otras ganancias (de cripto u otras fuentes) a sumar a la anterior, durante este mismo año.

Imagina que en los últimos 4 años, o en alguno de esos 4 ejercicios, has acumulado (y por supuesto declarado) pérdidas. En ese caso SÍ te interesaría ejecutar la operación de venta del ejemplo anterior, el 31/12/2021, tal como estaba previsto, pues las pérdidas comentadas se compensarían con los beneficios de este año. Dependiendo de la cuantía de esas pérdidas, quizás no tengas que pagar impuestos por los 80.000€ de beneficios conseguidos este año, o estas se podrían reducir considerablemente.

El caso opuesto sería que además de los 80.000€ de beneficio del BTC comentado, en este mismo año ya tuvieras ejecutadas otras ganancias. Bien sean de otras criptos u otras fuentes, tales como salario, bonos, acciones, etc. Esas ganancias habría que sumarlas a los 18.400€ de la venta del BTC, por lo que el importe a pagar podría ser considerable. En este caso quizás te puedes plantear que si retrasas la venta de ese BTC a 01/01/2022, los impuestos asociados a esta operación se pagarían en junio de 2023 y no en 2022. Como ves con solo retrasar unos días la ejecución de la operación alargas la fecha de pago de los impuestos, haciendo que estos sean más progresivos y dejas la oportunidad abierta a posibles compensaciones con pérdidas que pudieran darse durante 2022.

3.- Compensar ganancias con aportaciones a otros productos financieros.

En caso de que finalmente ejecutes tu operación y obtengas los beneficios comentados en el punto 1, sin que puedas compensarlos con otras pérdidas, o hayas decidido no retrasar la venta a 2022 en previsión de que el precio de BTC pudiera ser menor para entonces, hay otras maneras de mitigar tu carga impositiva.

Algunos ejemplos son:

Aportaciones a un fondo de pensiones.

Recuerda que actualmente en España se permite un máximo deducible de 2.000€/año por persona*. En nuestro ejemplo la parte a pagar en Junio de 2022 serían 18.400€-1.500€= 16.900€.

(*) En España la Ley permite un máximo deducible de 10.000€ por año y persona, distribuidos de forma que se pueden deducir 8.000€ en forma de planes de pensiones de Empresa (parte de tu sueldo que tu empresa aporta en forma de fondo de Pensiones), y 2.000€ en forma de planes de pensiones privados. En 2022 el total deducible se mantendrá en 10.000€, pero la distribución será de 8.500€ en aportaciones de Empresa y 1.500€ en planes privados.

Aportaciones a Hipotecas.

Aquellos ciudadanos que hayan comprado su vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013 y que todavía paguen la hipoteca, pueden deducirse hasta un 15% de las cantidades aportadas con un límite de inversión de 9.040 euros. Los técnicos de Hacienda calculan que un trabajador puede realizar un pago adicional de 4.840 euros para amortizar la hipoteca y reducir su factura fiscal en 726 euros.

Fondos de inversión y PIAS.

No todos los productos financieros pagan los mismos impuestos y algunos incluso permiten retrasar el pago de impuestos. Es el caso de los fondos de inversión y los PIAS (seguro de vida-ahorro). La diferencia entre pagar impuestos hoy o hacerlo mañana es enorme. Este tipo de productos no pagan impuestos hasta que sean liquidados. Así pues, el dinero por el que el usuario no paga impuestos (19-26% de las ganancias) se puede reinvertir y hacer crecer más rápido el capital gracias al efecto del interés compuesto.

La ventaja de los fondos de inversión radica en que el traspaso está exento de tributar. O lo que es lo mismo, una persona puede cambiar de fondos todas las veces que quiera sin pagar impuestos. Solo habrá que rendir cuentas en el momento de recuperar el dinero.

Los PIAS (Planes Individuales de Ahorro Sistemático) permiten al inversor no pagar impuestos mientras mantiene la inversión. El traspaso de un PIAS también está libre del peaje fiscal. Además, al recuperar el dinero en forma de renta vitalicia, pagas un 41% menos de impuestos al jubilarte que con un plan de pensiones tradicional.

Invertir en una Startup.

El Gobierno presentó recientemente su nueva ley para las empresas de nueva creación (startup). Antes de esta ley, los particulares vinculados a una startup ya podían en algunos casos conseguir descuentos fiscales. Durante la Renta de 2021 será una de las partidas más jugosas para el ahorro de muchos contribuyentes.

El contribuyente únicamente puede beneficiarse de esta ventaja fiscal si su participación no supera el 40% del total del capital de la nueva empresa. Esto incluye también las participaciones de su cónyuge o los familiares de hasta el segundo grado como hermanos y tíos. Además, tiene que mantener esa participación durante al menos tres años. Los técnicos de Hacienda señalan que esta deducción es la más potente de la declaración de la Renta, ya que permite reducir la factura fiscal en una media de 1.274 euros. Eso sí, se necesita invertir unos 4.246 euros si se quiere alcanzar esa cifra.

NOTA: Esto son solo ejemplos. En caso de que necesitar acciones concretas sobre como reducir tu carga Fiscal de manera legal, te recomiendo que acudas a un Asesor Fiscal.

4.- Lleva el control exacto de tus ganancias

Quizás este sea el punto clave de la Planificación Fiscal. Todo lo visto en los 3 puntos anteriores sobre la Estrategia de Planificación está muy bien a nivel gráfico y divulgativo. Pero está claro que las circunstancias de cualquier inversor son mucho más complejas que las derivadas de una sola operación. Por lo general cualquier persona que invierta tiene múltiples operaciones. En caso de inversor cripto, o si eres Trader, puede que estemos hablando de cientos o incluso miles de operaciones por año. A esto además habría que sumarle posibles ganancias por salarios, herencias, royalties, etc.

En definitiva, el control de tus ganancias, de cara a saber los impuestos que tienes que pagar al año siguiente, se convierten en algo que es muy difícil, casi imposible, de controlar y de llevar al día. Muy difícil o casi imposible, salvo que uses algún tipo de herramienta específica de tracking de todas tus operaciones, saldos, exchanges, etc. Y aquí es donde viene a salvarnos CoinTracking. Si no sabes de qué se trata te recomiendo que le eches un vistazo a este artículo.

Como sabes, Cointracking tiene una versión gratuita hasta cierto número de operaciones por año y sin conexión de exchanges mediante API. De cualquier modo, si por tus circunstancias tienes que optar por un plan de pago, si usas nuestro enlace te beneficias de 10% de descuento. Tienes que ver este pago como una inversión y no como un gasto. Se trata de una herramienta fundamental que te facilitará la vida, ayudándote a conocer en cada momento tu situación, y que te evitará problemas futuros con Hacienda.

Cointracking actualizado: imprescindible

Es por ello imprescindible, al menos desde mi opinión personal, tener una cuenta en CoinTracking en la que tengas actualizados todos tus exchanges, saldos y operaciones. Especialmente en los 3 últimos meses del año. Yo siempre recomiendo que desde Octubre se comience a poner al día tu CoinTracking para que puedes ir viendo tu situación actual.

De esta manera con simplemente sacar un Informe Fiscal de la aplicación con tu situación actual, puedes tomar decisiones sobre si te interesa ejecutar alguna operación en un momento determinado o es mejor retrasarla o compensarla con pérdidas de otras operaciones asociadas, según expusimos en los puntos 1 y 2 de la Estrategia.

Es más, si tienes tu Cointracking actualizado, puedes incluso añadir operaciones manualmente para simular el comportamiento de tu informe, de manera que puedas tomar la mejor decisión en cada momento.

Reserva ahora lo que vas a tener que pagar en Junio, y vive tranquilo…

La clave está en que el día 31/12/2021 tengas reservado en tu cuenta bancaria (en una de ellas) la cantidad de Euros necesarios que te va a tocar pagar en Junio de 2022, en caso de que tu declaración resulta a pagar. Lo que significará que has invertido bien y por tanto has tenido beneficios.

Sé que puede resultar complicado y da pereza ponerse a ello. Pero al final es un tema de disciplina. Si mantienes este hábito, tu mente y tus finanzas te lo agradecerán. No te imaginas la paz mental que da tener claro en todo momento lo que tienes que pagar y saber que cuentas con las reservas adecuadas para ello.

Supongo que no te querrás ver en la situación planteada el inicio, que le ocurre a muchos (la mayoría de los que no hacen planificación fiscal), y que ganan muchísimo en una época de bonanza de los mercados y “se lo funden todo”, sin tener en cuenta el futuro. Luego se ven en situaciones indeseables en las que o bien no tienen el dinero suficiente para pagar los impuestos. Lo que les conlleva tener pedir prestamos, deshacerse de otros activos a pérdidas en momentos que no son buenos para vender, o simplemente incumplir los plazos de pago y verse sometidos a sanciones y recargos por retrasos…

Haz la tarea

Al igual que es importante “hacer la tarea” a la hora de estudiar una inversión, es importante hacerla, una vez ejecutada y sacados los beneficios. Pues como dice su propio eslogan….”Hacienda somos todos”.

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